Cómo hacerlo
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Pon tu casa en orden
Ordenar no sólo significa tenerlo todo colocado, sino darle además un sitio a cada cosa de forma que esté siempre a mano. A continuación te ofrecemos una serie de sugerencias y consejos para ayudarte a organizar cada una de las habitaciones de tu casa.
Cuando se ordena una casa, se obtienen de inmediato muchos efectos positivos sobre la vida cotidiana:
- Se ahorra tiempo porque todo se encuentra enseguida y está a mano, sin movimientos ni paseos innecesarios.
- Se optimiza el espacio, pues los objetos ya no están por medio y se gana sitio para vivir y comodidad.
- Los armarios, estanterías o, simplemente, cajas que se utilizan para almacenar se convierten en elementos decorativos por sí mismos.
Si has decidido ordenar tu casa o revisar la organización que mantienes actualmente, lo primero que debes hacer es preparar una lista de las necesidades de almacenamiento que tienes en cada habitación, pensar en la mejor forma de organizar las cosas y, al mismo tiempo, valorar cómo te gustaría en cada caso que fueran los contenedores: vitrinas para exponer objetos, armarios donde permanecen ocultos pero sabiamente ordenados, estanterías, etc.
Si eres de los que prefiere el "desorden organizado", los sistemas modulares de estanterías donde se combinan las puertas de madera o cristal, los cestos o los estantes abiertos son la mejor elección. Otra lista que debes preparar en paralelo es la de los sitios de tu casa en los que se pueden almacenar gran cantidad de cosas de ésas que no se utilizan todos los días: garaje, sótano, buhardilla, trastero, hueco debajo de la escalera, hueco debajo de las camas, etc.
Aunque suele ser un sitio de pequeñas dimensiones, con un poco de imaginación, se le puede sacar mucho partido. Si el techo es muy alto, una buena fórmula para aprovechar el espacio vertical es preparar unas baldas utilizando tableros precortados y algún sistema de fijación oculto o semioculto. Estas baldas ayudan a realzar los objetos y se adaptan a todos los estilos decorativos. Si el recibidor además de alto es estrecho, conviene situarlas sólo en una de las paredes. Para colocar libros y objetos decorativos, basta con que tengan entre 15 y 20 cm de fondo.

El salón es, probablemente, la habitación de la casa en la que más actividades distintas se pueden llevar a cabo. Por tanto, hay que organizarlo en función de lo que se haga con más frecuencia en él: recibir invitados, leer, escuchar música, comer, ver la televisión, etc. El secreto para conseguir que el salón sea un espacio agradable para estar es conjugar los aspectos decorativos con los funcionales. A continuación te proponemos una serie de sugerencias elaboradas en forma de pregunta que te ayudarán a organizar el salón:
1. ¿Mantendría en el salón el estilo decorativo del resto de la casa? ¿Va a ser el salón mi mayor inversión tanto en muebles como en acabados?
2. ¿Tengo muchos objetos que guardar en el salón? Si creo una zona para comer, ¿sería práctico tener la vajilla en un aparador cerca de la mesa?
3. ¿Me gustaría colocar muchos objetos decorativos? ¿Quiero tenerlos sobre las baldas o prefiero introducirlos en vitrinas para que no se llenen de polvo?
4. ¿Quiero colocar libros en el salón? ¿Cuáles son las medidas de los libros? Estanterías, baldas sueltas, puertas de cristal...¿qué prefiero?
5. ¿Voy a colocar la televisión en el salón? ¿Integrada en un mueble o en un mueble con ruedas? ¿Y si la oculto en un mueble?

Los sistemas modulares son una buena opción para el salón. Frente a los muebles singulares presentan numerosas ventajas:
- Son evolutivos porque permiten empezar a amueblar el salón e ir ampliando la capacidad de almacenaje o transformándola a medida que se va teniendo una idea más clara de la función que se le va a dar a cada rincón o a cada zona.
- Resultan muy prácticos porque se pueden desmontar y trasladar con facilidad.
- Además, son originales y personales pues, dado el amplio surtido que existe de acabados, colores, elementos y complementos, se puede crear una combinación absolutamente personalizada y acorde con las propias necesidades.
Entre todos los dormitorios de la casa, el dormitorio principal suele ser el que proporciona más oportunidades para almacenar. Cuando sus dimensiones son reducidas, se pueden colocar cajoneras complementarias a las del armario, baldas e incluso cajones con ruedas para aprovechar el espacio debajo de la cama. Cuando el dormitorio es muy grande, es el momento de plantearse la creación de un vestidor.Las siguientes preguntas pueden servir como guía para estudiar las distintas posibilidades a la hora de montarlo:

1. ¿Dispongo de espacio suficiente para instalar un armario muy grande o incluso un vestidor?
2. ¿Ahorraría espacio si pusiera puertas correderas?
3. ¿Cómo distribuiría las barras, las baldas y los cajones?
4. ¿Además de la ropa, tengo que guardar artículos voluminosos? ¿Es necesario guardarlos en el dormitorio o los puedo almacenar en otra parte de la casa?
5. ¿Debería instalar una puerta para separar el dormitorio del vestidor o puedo dejarlos comunicados?
Si decides finalmente crear una zona de vestidor en el dormitorio principal, estas sugerencias te resultarán de gran ayuda:
1. Organiza la ropa por grupos: camisas, pantalones, jerseys, faldas, chaquetas. A continuación, calcula el espacio que vas a necesitar para cada grupo.
2. Coloca los cajones siempre al alcance de la mano.
3. Si compartes el vestidor con alguien, procura crear zonas independientes para cada uno.
4. Lo que más utilizas, tendrá que estar más accesible. Reserva las baldas de arriba para todo aquello que usas ocasionalmente.
5. Toma las medidas de tu ropa y crea los huecos ajustándote a ellas. No olvides que se trata de optimizar el espacio.
6. Prevé un 25% de espacio complementario para futuras adquisiciones.
7. Te resultará muy práctico instalar barras superpuestas (arriba las camisas, abajo los pantalones y las faldas).
8. Siempre que puedas, emplea sistemas que te permitan regular los huecos en altura.
9. Cuelga la ropa lo más cerca posible del suelo. Si lo haces así, aprovechas mejor el espacio y no creas huecos donde terminarás acumulando objetos.
10. Crea espacios especiales para corbatas, bolsos, cinturones y otros complementos.
En un dormitorio infantil es muy importante procurar que la organización se adapte todo lo posible a la personalidad y a la edad de los niños que lo utilizan. Además, el orden que se establezca les debe permitir siempre tener suficiente espacio para jugar. Antes de tomar decisiones, reflexiona sobre estos aspectos:
1. El dormitorio se organiza de manera diferente si los niños disponen de una sala para jugar. En este caso, se puede crear una zona de trabajo en el dormitorio con una atmósfera que invite a la concentración.

2. Es importante que las estanterías vayan creciendo en altura con los niños. Se debe evitar que tengan que utilizar un taburete para acceder a sus objetos de uso cotidiano. Las baldas o estanterías destinadas a colocar juguetes deben tener bastante fondo y ser resistentes. También es importante situar las perchas a su altura para que puedan ocuparse ellos mismos de colgar la ropa, la mochila, etc. Todos estos aspectos les ayudarán a implicarse en la tarea de mantener su habitación ordenada.
3. Los baúles y arcones son lugares excelentes para almacenar juguetes, quedan recogidos pero no exigen de los niños hacer un esfuerzo excesivo e inútil de clasificación. Cuando no se dispone de espacio, resultan muy prácticas las camas con cajones o las cajas con ruedas para introducir debajo de la cama.
4. Si no existe una sala de juegos independiente, habrá que reservar en el dormitorio, además del espacio para jugar, una zona para el trabajo. Esta zona, que en los primeros años se limitará a una pequeña mesa donde dibujar o trabajar con plastilina, también tendrá que ir creciendo en altura y complejidad a medida que los niños cumplan años. No obstante, debe ser siempre una zona cómoda y agradable para leer, estudiar y hacer sus trabajos.
Actualmente lo más habitual es que cada una de las personas que conviven en la casa tengan asignada una pequeña zona donde concentrarse para estudiar o trabajar. Esta zona puede estar situada en el dormitorio, en el salón o incluso en la cocina. Lo más importante es aprovechar el espacio al máximo y tenerlo todo a mano para tener que levantarse lo menos posible de la mesa de trabajo.

El ordenador es ya un elemento indispensable en este espacio. Además están los archivadores, las carpetas y el material de papelería. Son habituales también la impresora y el equipo de música para hacer el trabajo más agradable. Por tanto, lo primero que hay que hacer es una lista de los elementos que se quieren incorporar en la zona y jugar con distintas posibilidades hasta dar con la distribución que favorezca al máximo la comodidad. Algunos de estos elementos son muy pesados (ordenador, libros, etc.) y no hay que olvidarlo a la hora de elegir muebles y estanterías.

Si en tu casa cada persona tiene su propia zona de trabajo, es muy importante que cada uno tome sus propias decisiones acerca de los elementos que quiere introducir y de la distribución que les quiere dar. Aunque tú puedes aconsejarles, no olvides que las claves de su propia comodidad sólo las conocen ellos.


Para mejorar la distribución y organización de tu cocina, puedes consultar otros Consejos dedicados específicamente a este lugar de la casa. Además, recuerda que siempre hay un hueco para introducir unas baldas con libros y objetos, para tenerlos a mano o, simplemente, para decorar.
Con respecto a los cuartos de baño, en otras Ideas y reportajes encontrarás también numerosas sugerencias para aprovechar el espacio disponible. Actualmente existe un amplio surtido de muebles para el cuarto de baño, tanto de los que se colocan bajo el lavabo, donde se guardan los objetos de uso cotidiano, como de muebles auxiliares que te ayudan a aprovechar para el almacenamiento todos los huecos disponibles.
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