Cómo elegir una llana de albañil
Elementos de seguridad
Conviene utilizar guantes siempre que se trabaje con la llana
Llanas de alisar
La llana de alisar, normalmente rectangular, consta de una plancha de metal delgado que sirve para hacer acabados muy finos en paredes, suelos y techos. Consta de un mango de madera o plástico muy ergonómico por lo que hace el trabajo más liviano. Hay modelos con mango cerrado y con mango abierto, en madera o en materiales plásticos. Se emplean en todo tipo de aplicaciones: unas para revocos de mortero de cemento o cal o morteros monocapa y otras para enlucidos con yeso negro o gris y yeso blanco, éste para acabados muy finos. La llana tiende a cerrar el poro, por lo que es conveniente siempre aplicar con ella capas finas de material y superponer las capas para que haya un mejor fraguado y evitar grietas. Existen modelos con cantos muy afilados para acabados extremadamente finos. Conviene comprar siempre modelos con hojas barnizadas o de acero inoxidable, para evitar la oxidación.

Llanas para nivelación
Suelen ser de gran tamaño, alargadas y rectangulares y resultan muy útiles en las tareas de extender morteros autonivelantes, por ejemplo. Hay modelos con uno de los extremos acabado en curva. Las medidas habituales de las llanas niveladoras están entre los 450 y 480 mm.
Talocha o fratás
Herramienta esencial para el acabado en bruto de morteros de cemento o de cal. Suele tener la base de plástico rígido, en poliestireno, y el acabado de los filos en curvo para que no se hunda en la masa al trabajar. La base puede ser lisa o estriada, según los modelos. Pesan muy poco, especialmente las fabricadas totalmente en poliuretano. Se usa para fratasar después de haber aplicado la masa de revoco en las paredes a base de pelladas con la paleta. De esta manera se uniforma la superficie cuando el mortero ha empezado a fraguar. Se trabaja haciendo curvas grandes y remolinos, quitando el sobrante de material al mismo tiempo que se fija e iguala al paramento. Conviene trabajar por tramos manejables desde un andamio o una escalera estable. El acabado nunca es muy liso y la pared queda transpirable pues deja el poro abierto, lo que ayuda a evitar grietas en el secado de los materiales.

Existen modelos rectangulares de varios tamaños o acabados en punta; en este caso, para poder acceder mejor a los rincones o las esquinas. También hay modelos con acabado redondeado. La talocha se emplea a veces como apoyo de la llana o de la paleta para sostener una cantidad determinada de mortero con una de las manos.
Llana dentada
También llamada a veces peine, por el acabado de alguno de sus lados, es la llana específica para aplicar la pasta o el cemento cola cuando se colocan baldosas y azulejos. Las hay con dientes de distinto tamaño para escoger la adecuada al grosor que tiene que llevar la capa de adhesivo. Hay llanas dentadas por uno o por dos lados; en este caso en uno largo y otro estrecho. Hay un modelo llamado espátula-llana dentada, que es, en realidad, una espátula de hoja ancha y acabado dentado.
Llana de hoja de goma
Estas llanas son de poco peso y son normalmente rectangulares de diversos tamaños. Tienen una base gruesa y flexible, fabricada en materiales plásticos o de goma. Se utilizan fundamentalmente para esparcir la pasta de rejuntado entre baldosas o azulejos. Algunas bases son más rígidas que otras; las más flexibles son tipo esponja y sirven para una limpieza cómoda de la pasta de juntas sobrante en azulejos o baldosas. Se adaptan muy bien a las superficies de trabajo y tienen un tamaño estándar entre los 250 y 280 mm de largo y ancho variable, entre los 110 y los 160 mm.

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