Cómo elegir un banco de trabajo
¿Cómo es un banco de trabajo?

1. Superficie de trabajo: consta de dos piezas de fibras de madera (MDF) que se juntan o separan para sujetar con ellas las piezas que se quieren trabajar. Suele estar marcadas con una regla en centímetros y otra en pulgadas y llevar, además, dibujado un círculo con los grados, para señalar ángulos. Puede ser giratorio de 0 a 70 º.
2. Mordazas o topes: realizadas en plástico, madera o metal, se pueden colocar en cualquiera de los orificios que presenta la superficie de trabajo, adaptándolos a las medidas de los tableros o elementos que vayas a cortar, lijar o fresar. Los bancos suelen venir con un juego para trabajos planos y otro para sujetar piezas redondas.
3. Orificios para los topes: donde se colocan las mordazas o los accesorios de herramientas eléctricas, como la columna de taladro; están repartidos por toda la superficie del banco.
4. Manivelas de ajuste: para abrir o cerrar las dos partes de que consta la superficie de trabajo.
5. Palancas de plegado: bloquean y desbloquean la estructura, para mantener el banco abierto mientras se trabaja o plegado cuando se guarda.
Otras partes del banco
Pedal de ajuste rápido: hace la misma función que las manivelas de ajuste de las dos partes de la superficie, pero manejado con los pies, para dejar libres las manos.
Portaherramientas: algunos modelos de bancos incorporan en uno de los travesaños del banco una bandeja portaherramientas, con diferentes orificios para insertar pequeña herramienta manual.
Regulación de altura: determinados modelos permiten graduar la altura de la superficie de trabajo mediante unos muelles de compresión.
Los complementos
Los bancos de trabajo están pensados para que sean útiles para todo tipo de tareas de bricolaje y mantenimiento gracias a la cantidad de complementos que puedes añadirles para realizarlas más fácilmente.
● Soportes: de columna, para esmeriladora, de ebanistería… Con ellos acoplas diferentes herramientas eléctricas y neumáticas para hacer perforaciones perfectamente verticales en tableros y piezas, para pulir y lijar, para tornear, etc.
● Sargentos: puedes añadir los sargentos, husillos, mordazas y prensas que necesites para realizar los trabajos más fácilmente.
● Pinzas: son los elementos de madera o metal que se introducen en los orificios del tablero y que actúan como topes. Los bancos suelen venir originalmente con un juego, pero tú puedes añadir los que necesites, tanto para trabajar con elementos planos como para fijar tubos y piezas cilíndricas.
● Patas regulables en altura: especialmente pensadas para que los bancos fijos y grandes mesas de trabajo se adapten perfectamente a la altura de la persona que las usa.
● Cajones: los sistemas modulares de bancos de trabajo permiten incorporar diferentes tamaños de cajones, para tener las herramientas en orden.


¿Qué tipos de banco hay?
Fijos
Su estructura es más pesada y estable que la de los bancos plegables. Pueden estar fabricados en madera en su totalidad, combinar madera y metal o integrar metal y material plástico de alta resistencia. Aunque la base de trabajo suele estar siempre realizada en fibras de madera de densidad media (MDF) o madera dura, como el arce, pino o haya, los hay especialmente pensados para trabajos de mecánica que presentan una base metálica.
Para qué usos: son los adecuados para tareas de ebanistería y carpintería en los que se usan tableros y piezas de madera de gran peso y las herramientas eléctricas tienen que estar muy bien asentadas en la base de trabajo.
Sus ventajas: además de su robustez y estabilidad, el hecho de que disponen de suficiente espacio para trabajar, pero también para almacenar herramientas, incluso en cajones y pequeños armarios integrados. Algunos fabricantes comercializan series modulares de bancos de trabajo que se pueden ir completando a medida que hace falta con otros elementos, como armarios, tableros para herramientas manuales, etc.

Plegables
Suelen estar fabricados en una estructura metálica ligera, generalmente acero galvanizado, con una encimera de fibras de densidad media (MDF) dividida en dos partes ajustables, para que la propia superficie de trabajo sirva también de mordaza para la sujeción de materiales y herramientas. Unas palancas permiten plegarlos fácilmente para guardarlos verticalmente en cualquier hueco.
Para qué usos: son ideales para trabajos ocasionales de bricolaje, hobbies y reparaciones que no requieran el uso de herramientas muy pesadas.
Sus ventajas: sin duda, sus dos grandes atractivos son el precio, ya que son bastante asequibles, y el poco espacio que ocupan una vez plegados. Su ligereza y el hecho de que dan muy buen resultado para la mayoría de los trabajos domésticos, hace que sean los favoritos de los aficionados al bricolaje.

Los caballetes: una gran ayuda
Los caballetes sirven como complemento a los bancos de trabajo y, en sí mismos también constituyen una buena base para determinados trabajos. Se usan principalmente para apoyar tableros, listones y tubos mientras se cortan, pero los usos son múltiples. Se pliegan y guardan fácilmente y son muy estables.
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