Cómo elegir amoladora
Así es una amoladora

1. Cable de conexión a la red. Debe ser lo suficientemente largo para que permita trabajar con comodidad. Cuando estés usando la máquina es muy importante que el cable quede siempre por detrás de ti.
2. Carcasa-empuñadura. En su interior va el motor y es uno de los puntos por los que se sujeta la herramienta al trabajar. Está convenientemente aislado y debe ser lo más ergonómico posible. Las rejillas de ventilación deben estar siempre libres y limpias de polvo.
3. Interruptor. Botón de encendido y apagado. Ten la precaución de no activarlo hasta que no te aproximes al objeto sobre el que vas a trabajar y mucho cuidado cuando el disco quede girando en el aire hasta que lo apagues.
4. Empuñadura auxiliar. Es imprescindible para sujetar la herramienta con las dos manos. Debe ser lo más cómoda posible, preferiblemente de material que absorba las vibraciones.
5. Orificio de cambio de empuñadura. Algunos modelos permiten situar la empuñadura auxiliar en el otro lado, para que las personas zurdas la manejen más cómodamente.
6. Cambio de orientación de la protección. Esta pequeña palanca permite cambiar el lugar de la carcasa protectora del disco, según la manera en que vas a sujetar la máquina para trabajar.
7. Carcasa o caperuza protectora. Oculta la mitad del disco y evita que te lleguen esquirlas o virutas al trabajar. Puedes moverla para situarla en la parte de la máquina que mejor te conviene en cada momento.
8. Disco de corte. La pieza fundamental de la herramienta. Su tamaño depende de la máquina y oscila entre los 115 y los 230 mm de diámetro en las máquinas de uso no profesional. Cada material requiere su disco específico.
9. Bloqueo del husillo. Dispositivo que bloquea el eje del husillo del disco de corte para facilitar su cambio.
10. Dirección de giro. Esta pequeña flecha indica la dirección de giro del disco de corte, así no te equivocas al colocar la carcasa de protección.
En qué debes fijarte antes de comprar
Lo que diferencia las cualidades de una amoladora de otra son, básicamente, la potencia y el diámetro de disco. Pero cuantas más prestaciones te ofrezca la amoladora, más versátil y cómoda de usar. Fíjate en los siguientes puntos y decide si eliges una máquina que te ofrezca todos ellos.
La potencia: a mayor potencia, mayor capacidad de trabajo. Las amoladoras para los trabajos más comunes de mantenimiento y bricolaje se sitúan entre los 500 y los 2.400 vatios (W). En el embalaje, siempre tienen que aparecer claros estos dos datos: potencia y diámetro de disco.
El diámetro de disco: el diámetro de disco determinará la profundidad de corte que permita la herramienta. Para usos no profesionales, los diámetros de disco más habituales oscilan entre los 115 y los 125 mm, aunque también hay máquinas a medio camino entre el bricolaje y las profesionales con 230 mm de diámetro de disco.
Regulación de revoluciones: si la máquina permite regular las revoluciones, podrás utilizar una velocidad más baja del giro del disco al principio, para ir adquiriendo velocidad progresivamente.
Sistema antivibración: algunas amoladoras disponen de un sistema de amortiguación en el mango auxiliar que permite minimizar las vibraciones producidas al trabajar.
Sistema antivibración: algunas amoladoras disponen de un sistema de amortiguación en el mango auxiliar que permite minimizar las vibraciones producidas al trabajar.
Arranque suave: hay amoladoras que incorporan la función de arranque suave, sin tirones, que es mucho más seguro y alarga la vida útil de la máquina.


Sistema de seguridad DMS: un gatillo acciona el motor y para que este funcione, el gatillo debe permanecer apretado. En el momento que se suelta el gatillo, la máquina se para, evitando posibles accidentes.
Los usos
Cortar cerámica: es la herramienta ideal para hacer cortes en azulejos y baldosas, especialmente si necesitas practicar un orificio en las piezas para, por ejemplo, encastrar un enchufe.
Cerrajería y trabajos en hierro: todos los cortes que necesites en barras o chapas metálicas para fabricar verjas, puertas de garaje; el corte de vigas de hierro y T simples, para trabajos de construcción.
Hacer rozas: sacar líneas rectas en los muros de ladrillo para empotrar el cableado eléctrico es muy sencillo con esta herramienta.
Conseguir agujeros redondos en distintos materiales: aunque los que utilizan mucho esta herramienta tienen trucos para cortar círculos con el disco habitual, hay accesorios en forma de corona para cortar circunferencias perfectas en hierro, madera o metal.
Eliminar óxido y pintura vieja de metales: sustituyendo el disco por un cepillo y utilizando el selector de velocidad, puedes acabar por completo con la pintura deteriorada y el óxido de un elemento metálico.
Desbastar materiales: desbastar es eliminar material superficialmente. Es decir, se hacen microcortes lo más horizontales posibles en la superficie para retirar todo o parte del material. Aunque hay discos específicos de desbastado, con algunos discos finos también se puede conseguir, situando la máquina con la menor inclinación posible con respecto del material.


Consejos de seguridad
La amoladora es una herramienta de corte potente a la que no hay que tener miedo siempre que se sigan unas normas básicas de seguridad.
● Con esta herramienta usa siempre gafas protectoras, mascarilla y guantes.
● Mantén siempre el cable alejado del disco en funcionamiento.
● Nunca dejes en el suelo u otra superficie la herramienta hasta que el disco no se haya detenido por completo.
● Sujeta siempre la máquina con firmeza y no trabajes en posiciones forzadas ni en lugares difíciles.
● Utiliza solo discos adecuados a cada material y trabajo. No uses discos demasiado usados ni dañados. Antes de empezar a trabajar inspecciona el estado de tu material.
● No utilices la herramienta cerca de materiales combustibles. Podría saltar una chispa y producir un incendio.

● Limpia periódicamente las rejillas de ventilación para evitar el sobrecalentamiento del motor.
Leroy Merlin


