Colocar gresite y mallas decorativas sin obras sobre el alicatado
¿Qué necesitas?
Materiales
- Gresite en malla
- Cemento cola flexible para porcelánico
- Pasta juntas
- Impermeabilizante
Herramientas
- Metro
- Nivel de burbuja
- Llana dentada con dientes de 4 mm como máximo
- Maza de goma
- Tijeras
- Gaveta y paleta
- Llana de goma
- Cubo y esponja
- Brocha o rodillo
Planifica el trabajo y calcula el material
Para calcular cuánto producto debes comprar, mide todas las paredes que quieres cubrir, alto por ancho. Obtendrás los metros cuadrados de superficie. Cada pieza mide 33,3 x 33,3 cm y cada caja rinde alrededor de 2 metros cuadrados. Divide la superficie de tu cuarto de baño entre 2 y obtendrás el número de cajas que necesitas. Ten en cuenta que el desperdicio de piezas es menor que con las baldosas y azulejos convencionales ya que es tan fácil cortarlas que siempre obtendrás fácilmente elementos para cualquier hueco que debas cubrir por pequeño que sea.
Revisa la superficie
Revisa los azulejos sobre los que vas a colocar la malla de gresite. Si hay alguno despegado o roto debes repararlo antes para que la superficie que reciba el nuevo revestimiento sea firme.
1. Remueve el cemento cola flexible hasta homogeneizarlo
Siguiendo las instrucciones del fabricante y aplícalo en la pared, en zonas de un metro cuadrado como mucho, con la llana dentada. Trabaja de abajo hacia arriba y de izquierda a derecha.

2. Aplica el cemento sobre el reverso del gresite
Aplica la misma pasta adhesiva en el reverso del gresite. Usa una espátula de unos 5 o 6 cm de ancho para extender bien el producto. Tiene que quedar una capa muy fina para no engrosar demasiado la que hemos aplicado con la llana dentada en la pared.

Usa un cartón como soporte
Recuerda que las piezas de gresite están sujetas por una malla vinílica que hace que sean flexibles. Para que te resulte más fácil aplicar la pasta adhesiva en su reverso y colocarlas en la pared, improvísate un soporte a modo de bandeja con un resto de cartón del mismo tamaño de la pieza.
3. Coloca la malla de gresite y presiona ligeramente.
Tienes que comprobar la horizontalidad de la hilada, pero también que “no tenga panza”. Usa el nivel de burbuja y rectifica lo necesario antes de golpear con la maza de goma para que se adhiera bien a la superficie.

4. Sitúa la pieza siguiente y las crucetas
Situamos la pieza siguiente, poniendo crucetas de 3 mm para respetar el mismo ancho de junta que hay entre los gresites que forman una malla completa. Completa la fila, repitiendo el proceso
Junta de dilatación
Es muy importante respetar la junta de dilatación a la hora de colocar azulejos o baldosas, ya que ésta absorberá las pequeñas diferencias de tamaño que se producen por los cambios de temperatura en las piezas rígidas, evitando que se rompan o levanten. En el interior del hogar nunca dejes menos de 2 mm ni de 5 mm en el exterior.
5. Comprueba si la pieza de la esquina cabe entera o debes recortar.
Toma las medidas y recorta con unas tijeras. En el caso de ángulos exteriores, como por ejemplo el ángulo que forma la parte exterior de una bañera, no es necesario que recortes, puedes doblar la malla formando una esquina.
6. Aplica la pasta para tapar las juntas
Cuando hayas completado todas las paredes es el momento de aplicar la pasta para juntas. Usa la gaveta para poner el producto en polvo y prepáralo con la cantidad de agua que indica el fabricante. Remueve bien hasta que se mezcle de manera homogénea.
7. Cubre y tapa bien los huecos con la pasta
Con la llana de goma, aplica la pasta para juntas cubriendo bien todos los huecos. Hazlo en pasadas envolventes en todas las direcciones. La pasta para juntas se comercializa en distintos colores; elige el más adecuado para tu gresite.
8. Deja secar el tiempo que indique el fabricante
8. Deja secar el tiempo que indique el fabricante y pasa por toda la pared una esponja húmeda para retirar la pasta seca que ha quedado en la superficie del gresite.
Cubre las crucetas
Retirar las crucetas es un trabajo a veces imposible pero innecesario. Puedes dejarlas en su sitio ya que se cubrirán con la pasta para juntas. Para asegurarte que no asomen con el paso del tiempo, cuando las pongas, húndelas bien en el cemento cola.
Gresite con efectos decorativos, en el suelo, revestimientos y cuartos de baño
Es fácil recrear distintas decoraciones en las paredes del baño simplemente combinando gresite de diferentes colores. Si te gusta a modo de cenefa o como puntos de color aislados, solo tienes que recortar las piezas con unas tijeras y ponerlas en el lugar elegido. Si además de en las paredes vas a instalar el gresite también en el suelo, debes poner primero la línea de baldosas junto a las paredes y sobre éstas apoyar la primera hilada de la pared (respetando la junta de dilatación). Esto evitará las filtraciones de agua. Continúa con las paredes y, por último, el resto del suelo. Tienes una amplia gama de colores y de material antideslizante para el suelo. Una solución muy interesante estéticamente es realizar un plato de ducha a nivel del suelo con gresite. Antes de acometer esta obra debes asegurarte de la altura de tu desagüe para ver si es posible que quede enrasado con el suelo.
Consejo 5
Ten en cuenta la humedad. El cuarto de baño es un espacio de la casa que retiene mucha humedad, especialmente si no hay ventanas. Para evitar que las juntas del gresite enmohezcan o se deterioren (hay que tener en cuenta que el gresite en malla supone muchas más juntas que el alicatado normal) es interesante aplicar un producto impermeabilizante.
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