Ahorra en pintura
Productos de calidad
Elige siempre pinturas de calidad. Son garantía de éxito porque:
- Tienen más propiedades para cubrir la superficie a pintar. Es decir, que la cobertura es mayor y mejor.
- Eso implica que también se ahorra en cantidad de pintura gastada, ya que las pinturas de calidad ofrecen un mayor rendimiento, es decir, que permiten pintar más metros cuadrados con menor cantidad de producto.
- A su vez eso conlleva un ahorro de tiempo. Acabarás antes la tarea porque tienes que dar menos manos (respetando los tiempos de secado recomendados). Además, las pinturas de calidad garantizan siempre un color uniforme y una mayor perdurabilidad en el tiempo por lo que se mantendrá perfecta durante más meses.

Imprimación
La imprimación es la base que se aplica antes de pintar para garantizar un buen agarre de la pintura sobre la superficie. Es el producto empleado para consolidar e igualar la absorción de la pintura en todo tipo de superficies.
Además de permitir un acabado más perfecto porque mejora la adherencia de la pintura, supone un importante ahorro en la cantidad de pintura gastada, ya que evita tener que dar varias manos. Se utiliza en espacios interiores y exteriores. Además, “esconde” los colores previos que hubiera en la pared o superficie.
Puedes elegir imprimación para distintas superficies:
- Sobre metales, hierro o acero. La imprimación actúa como un anti óxido y evita que aparezca corrosión en la superficie. Además, es impermeable.
- Superficies de madera. La imprimación deja respirar la madera, evita que aflore la resina y garantiza un acabado uniforme.
- Sobre superficies polvorientas (yeso, hormigón, ladrillo). Fija paredes deterioradas, aísla e impermeabiliza.
- Sobre azulejos, PVC, aluminio o superficies galvanizadas. En estos casos la imprimación garantiza el agarre de la pintura. Permite elegir entre distintos colores según el color de pintura que vayas a aplicar después.
La imprimación puede ser blanca, negra, gris, roja o de tonos verdosos. La capa creada por la imprimación es opaca y uniforme por lo que oculta el material de base y, por tanto, el color natural de la superficie. El color de la imprimación que elijas influye en el acabado final del pintado. Por eso hay que escoger el que más se adecúe al resultado que quieras obtener:
- El blanco sirve principalmente para colores claros, amarillos y azules aumentando la cubrición del color final y hacer que los colores con los que se pinte después sean mucho más vivos, luminosos, brillantes. Los detalles se verán mejor.
- La imprimación negra es para oscurecer el tono de los colores finales. Las sombras estarán más definidas y los bordes ya estarán delineados.
- La imprimación gris es un término medio entre las dos anteriores (no son ni muy oscuros ni muy luminosos). Aporta un aire realista a los colores.

- Si se van a aplicar varios colores se aconseja que la imprimación sea blanca o gris, más oscura cuanto más oscuros sean los colores finales.
Pinturas monocapa
La pintura monocapa se llama así porque se aplica en una sola capa. Sus componentes tienen mayor carga de opacidad, de ahí que solo sea necesaria la aplicación de una mano para cubrir cualquier color. Con este tipo de pintura monocapa un ahorro económico y de esfuerzo, ya que el trabajo estará realizado con una mano.
La pintura monocapa es compatible con otros productos para mejorar el agarre dependiendo de la superficie: en las superficies de yeso o de madera es aconsejable dar previamente una capa selladora; en hierro, una imprimación antioxidante. Para su aplicación usar rodillos de pelo corto o de espuma para superficies lisas y rodillos de pelo largo de lana, sobre gotelé.

El estado de la superficie a pintar
Para que la aplicación sea correcta y sacar el máximo rendimiento a cada producto, cualquier superficie debe estar libre de pinturas antiguas descascarilladas o muy estropeadas; limpia y seca.
Útiles en buen estado
¿Qué ocurre cuando pintas con un rodillo en mal estado? Que la pintura no se aplicará bien y tendrás que volver a repasar una y tantas veces haga falta para obtener el resultado deseado.
Por eso es imprescindible que los utensilios para pintar estén en buen estado. Cuidarlos conlleva: prolongar su vida útil, por lo que no tendrás que reemplazarlos; reducir la cantidad de pintura usada y de desechos generados; disponer de un acabado más perfecto.La primera premisa es que en cuanto acabes de pintar con ellos es limpiar el material para que no queden restos que los hagan inservibles una próxima vez.
Para garantizar las condiciones adecuadas antes de usar una brocha o pincel debes introducirlos en agua hirviendo, así se quitarán fácilmente las cerdas que estén sueltas. Después de usarlo hay que retirar la pintura sobrante con papel y, posteriormente, limpiar la brocha con agua (si has usado pintura al agua) o disolvente (si has usado pintura al disolvente). Por último, enjuaga la brocha con agua y jabón. Una vez lavada, lo más recomendable es que los dejes secar al aire libre y con los pelos hacia arriba para que no se deformen las cerdas.
En cuanto a los rodillos, la primera vez que lo uses pega cinta adhesiva para quitar el pelo débil o el polvo que tenga y que al pintar no te estropee la superficie o deje pelos suelos al aplicar el color o barniz. Después de usar el rodillo hay que retirar la pintura sobrante; lavar el rodillo con agua (si has usado pintura al agua) o con disolvente (si has usado pintura sintética). Dejar secar totalmente (en un lugar seco pero que no le dé directamente el sol). Para guardarlos puedes envolverlos en un papel film o bolsa de plástico y dejarlos colgados.Recuerda también que debes utilizar la brocha o el rodillo adecuados en función del tipo de superficie: el pelo de rodillo debe ser más largo cuanto más rugosa sea la superficie a pintar.

Ahorrar energía con la pintura
La pintura térmica es un producto ecológico que permite el ahorro energético en nuestra vivienda. Idónea para techo, fachada o tejado. Esta pintura está compuesta por microesferas cerámicas que lo que hacen es formar una capa de aire en la pintura que permite mejorar el aislamiento haciendo que tu casa mantenga más constante la temperatura. De este modo, en invierno tarda más en enfriarse y en verano se calienta más despacio. Esto permite que reduzcas el uso de calefacción y aire acondicionado: llegando incluso a ahorrar un 40% de la energía.
También evita la condensación, por lo que ayuda a prevenir humedades y la aparición de moho. Además debes saber que encima de la pintura térmica puedes pintar tantas veces como desees con los colores que quieras.
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