Un hermoso proyecto se destaca recientemente entre las obras de Vives. Se trata de un edificio ubicado en una zona residencial de las afueras de Castellón.
Con una pared amplia y de considerable altura, correspondiente a la del primer piso, como frente, la clave estaba en encontrar el elemento decorativo que sume delicadeza y estilo al bloque. Todo sin caer en materiales frágiles o excesivamente ornamentales para un exterior. Se procedió entonces a revestir la pared con piezas de la serie Vendôme (30x60 cm.). El color Basalto y el porcelánico como materia prima forman un bloque de escasísima adherencia a la suciedad y gran resistencia. Ideal para exteriores.
La pared se revistió según el método de fachada aplacada. La variación en los tonos y luminosidad de las piezas cuidadosamente acopladas conforma una estructura que combinada con el blanco sólido del muro confiere a todo el edificio un aire cálido y a la vez refinado. Para el área de entrada se sumó además una franja en color Beige que atraviesa horizontalmente ambas paredes, rompiendo la monocromía y sumando en estilo, en un excelente ejemplo del diseño de detalles mínimos y autenticidad.
De esta manera se alcanzó un aspecto general elegante, nítido, y a la vez amigable. Una hermosa combinación de arquitectura, diseño y cerámica.