Consejos para la utilización de la lavadora
Realizando lavados con carga completa minimizamos el consumo de agua, electricidad y detergente, evitando derroches innecesarios.
Lava con temperaturas bajas. El 90% de la energía consumida se emplea en calentar agua, así ahorraremos energía y evitaremos el deterioro de la ropa.
Usa programas de duración adecuada, evitando aquellos más largos. Es conveniente utilizar el programa de prelavado sólo cuando la ropa está muy sucia. Ahorraremos energía y tiempo.
Dosifica el detergente en función del grado de suciedad de la ropa y dureza del agua. Demasiado detergente perjudica el Medio Ambiente, empeora la calidad del lavado y genera un gasto innecesario.
Ejemplo:
Una lavadora clase A consume a lo largo de su vida, aproximadamente, un 30% menos de energía que una lavadora clase C de las mismas características. Con la energía ahorrada se podría planchar durante más de 700 horas. Además, se evitaría la emisión de más de media tonelada de CO2 a la atmósfera.